domingo, 23 de octubre de 2011

Una nueva pista

7 de diciembre de 1952

Salimos del coche Mike y yo, y nos dirigimos a la entrada del Hotel que aparecía en la tarjeta que encontramos en el coche de la huida. Por aquella hora y en el mes en el que nos encontrabamos ya era casi de noche y había poca gente por la calle y hacía mucho frío. Entramos y vimos a mucha gente haciendo cola en recepción. Llegamos y nos pusimos directamente los primeros, con algunos murmullos de la gente quejándose y caras de desagrado. Toqué la campanita muchas veces hasta que apareció un empleado delgado, con un bigote muy recortado ( Yo diriía que demasiado), con unas grandes entradas y una cara de pocos amigos.
-Aunque toque la campanita muchas veces no le voy atender, ya que usted se ha colado. Vuelva al final de la cola y cuando llegue su turno le atenderé encantado-dijo mientras mostraba una pequeña sonrisa de superioridad.
-Verá como si que me atiende encantado-le dije sacando la placa de forma chulesca y mejorando su sonrisa de superioridad.
-Claro que si, señor agente-decía mientras se desvanecía su sonrisa- ¿En que puedo servirle?
-Tiene usted alojado a dos fujitivos en su hotel-dijo Mike- Presentan estas características ¿ Le suena haberles visto?-decía mientras le pasaba la libreta con los datos.
-Si, creo que me suena la descripción del de la barba-dijo mientras leía- y creo que aún no han habandonado su habitación, porque no les he vuelto a ver.
-Digame el número de habitación-dige entusiasmado.
-Claro señor, inmediatamente-respondió.

Pocos minutos después, nos encontrabamos Mike y yo en el ascensor cargando unas automáticas y dirigiendonos al piso donde estaba la habitación.
-¿Piensas que seguirán ahí?-preguntó Mike.
-No tengo ni idea, pero si me los encuentro ahí, algo no encajaría con el golpe, sería un despiste muy tonto para unos ladrones con la categoría del robo que presenciamos ayer. Pero aún así hay que ir preparados para todo-dige mientras levantaba la pistola.
Se abrió la puerta del ascensor y vimos una paraja muy bien vestida , que se asustó al vernos armados.Les hice un gesto de silencio mientras les enseñaba la placa y les decía que vovlieran a su habitación. Buscamos el número que nos había dado el recepcionista, cuando lo encontramos llamamos a la puerta. Al ver que nadie respondía, le hice una señal a Mike y derribó la puerta de una patada. Entramos gritando "¡POLICÍA!" y apuntando a toda amenaza existente en la habitación.
-Se han ido-dijo Mike bajando el arma.
-Tal y como me esperaba-le respondí mientras guardaba la mía.

Desilusionado, ya que no habíamos encontrado alguna pista de a donde podrían haberse dirigido, bajamos en el ascensor al Hall.
-Podrían estar en cualquier sitio, es imposible localizarlos, seguramente ya habrán cambiado de apariencia y eso nos deja sin nada para poder seguirles-dijo Mike- Hemos hecho todo lo que hemos podido. Venga no te desanimes, te invito a cenar.
Justo antes de que salieramos del hotel, ví al recepcionista delgado corriendo hacia nosostros, llamándonos para que no salieramos del hotel.
-¡Agentes! tengo algo que les puede interesar. Esta mañana el señor de los periódicos ha visto un hombre con barba como robaba un coche con su compañero-dijo el recepcionista.
-¿Ha denunciado el robo del coche?-dige con los ojos iluminados.
-Si, lo lleva la policia local-respondió.
-Ok, gracias amigo-le dige mientras le daba una palmada en el hombro.

Salimos del hotel corriendo y nos dirigimos al coche.
-Llama a la policía local y diles que el coche robado está involucrado en un asunto federal y que te den todos los datos, y después llama a central y que averigüen si ha salido el coche del estado-le dige a Mike.

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