miércoles, 12 de octubre de 2011

La incompetencia de la policía local

6 de Diciembre de 1952

Dos manzanas antes de llegar al banco se empieza a notar alboroto. Dos polis locales cortan el paso a todo coche que intente pasar, incluido el nuestro, ya que somos federales y no vamos en un coche patrulla. Nos identificamos y nos dejan pasar.

Llegamos al banco y vemos que está rodeado de coches patrulla y de polis apuntando a la puerta del banco y a las cristaleras llenas de gente, lo que me pareció muy inteligente por parte de los atracadores. Según me voy bajando del coche vemos una zona que parece ser el punto de control policial y nos acercamos rápidamente. Antes de presentarme e identificarme suelto de forma chulesca "¿Quién está al mando?" , al decir esto toda persona que se encontraba allí gira la cabeza para mirarme, incluido mi compañero Mike, que por su mirada diría que estaba pensando " ya está este cabrón dejandonos en ridículo".
-¿Quién es usted?- preguntó el que por haber formulado esta pregunta intuí que era el que estaba al mando.
-Agente Collins y este es mi compañero, el agente Stuart (Mike Stuart)- contesté. Ahora estamos al mando, informeme de lo ocurrido hasta ahora.
-Recibimos el aviso de robo en la central y acudimos tres miuntos después del aviso. Encontramos a la gente en el escaparate, y cogí el micrófono y les dige que sabía que estaban allí y que..
-¡Espere un momento!- le corté de una manera brusca- ¿ Cómo que cogiste el micrófono? teníais que esperar hasta que nosotros llegaramos para poder empezar a negociar, solo nosotros tenemos esa autoridad.
-Déjese de autoridades agente Collins, esta es mi ciudad, y no dejaré que una panda de federales interevengan como les venga en gana- replicó el agente.
-No estamos aquí para discutir rangos señores- intervino Mike- Digame agente , ¿cuánto hace de eso?
-Hará unos cinco minutos- contestó.
-¿Y desde hace cinco minutos no han vuelto hablar ?- pregunté.
-No - contestó .
-¿Y han vigilado las distintas salidas del banco?- pregunto Mike.
-No , solo la puerta principal, donde se encuentran los rehenes.
-¿Piensas lo mismo que yo, Mike?- le pregunté. Acto seguido salimos los dos corriendo, revolver en mano, hacia el banco. Nada más abrir la puerta del banco, salieron los rehenes corriendo sin pista aparente de la presencia de los atracadores y del dinero.
-¿Necesita una razón más para que tengamos que intervenir los federales?- le pregunté al agente que por su cara intuí que no le había sentado muy bien.
-¿Tienes que ser así de borde siempre con los policias locales?- me preguntó Mike.
-Ya sabes que solo lo soy con los incompetentes- le respondí mientras me encendía un cigarrillo. Bien, quiero a todos los rehenes dentro de veinte minutos para interrogarlos, puede que los atracadores se encuentren entre ellos.

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