6 de Diciembre de 1952
-¡Quieto todo el mundo!- Grité mientras le clavaba en la sien mi revólver al guardia.
Mientras, ví como mi nuevo compañero Corey entraba con su escopeta. <<Es la primera vez qeu trabajo con alguien, esperemos que vaya bien>> me dije a mí mismo para tranquilizarme.
Despues de esposar al guardia y quitarle las armas, me moví rapidamente hacia los clientes, la caja era cosa de Corey. Corey era uno de los ladrones-asesinos más buscados del norte de los Estados Unidos su precio rondaba los 50.000$. El mío, no llegaba a tanto más qeu nada, porque yo no era un sanguinario hijo de puta asesino de polis, únicamente mataba a quien se interponía en mi camino. Para este trabajo le había puesto la condición de no pasarse con eso, y él aceptó. Aún así yo estaba en los 40.000$ por eludir tanto a la ley. Me escapé de la cárcel 4 veces, pero nunca les dió tiempo a hacerme un buen retrato que divulgar. En una de mis huidas, concretamente en la última, cayeron tres presos que intentaron joderme la huida para escapar ellos, seis policías que intentaron cortarme el paso, y el chico de los helados, ¿Quien iba a pensar que ese hijo de perra tenía un jodido revolver en la wantera?. Yo recibí un tiro que dificultó mi huida; en la que atropellé a un hombre, que se recuperó, y de la qeu tardé en recuperarme varios meses. Y dos años después, aquí estoy, tratando de recuperar el dinero que se me confiscó, con un abrigo hasta los pies, un traje de los caros qeu robé en una tintorería, unos zapatos qeu le robé a un juez, un par de revolveres y una escopeta recortada. Mientras pensaba en todo ello iba vacíando las carteras de la gente, y guardandome el dinero en el bolsillo.
-Perdone, ¿Puede darme su cartera?- Le dije a una mujer que estaba en el suelo - Si me la dá, todo saldrá bien...
Ella me dió la cartera y vi que iba aquitarse tmabien un anillo con multitud de rubíes, pero la detuve.
-Seguro qeu tiene gran significado para tí, no lo desperdicies, asegurate de que no lo vea mi compañero y ya está, ¿de acuerdo?
Ella asintió y se lo guardo en el bolsillo. De pronto sonó la alarma, y una bala silvo a mi izquierda. Con un rápido movimiento me giré y dispare mi recortada en la dirección del empleado qeu la había echo sonar, parte impacto en la mesa, parte en su estomago, y comencé a andar hacia él, y cuando le vi retorciendose bajo la mesa, apunte mi arma hacia su cabeza y apreté el gatillo, esparciendo todos sus sesos por el suelo.
.¡Corey!- -¡Dos minutos y esto estará lleno de polis, hay que salir ya!
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